En Vida Nutricional, entendemos que los lectores confían en la información sobre nutrición y bienestar para tomar decisiones fundamentadas. Nuestro objetivo es publicar contenidos claros, responsables y basados en la evidencia sobre nutrición, complementos alimenticios, vitaminas, minerales, alimentación saludable, bienestar general y cuidado personal.
Nuestra Política de verificación de datos explica cómo procuramos comprobar la información, evaluar las fuentes, corregir errores y comunicar las incertidumbres.
Nos esforzamos por ofrecer contenidos útiles y fiables. Sin embargo, ningún proceso de verificación puede garantizar que todas las afirmaciones sean siempre completas, actuales o estén libres de errores.
Cómo verificamos la información
Antes de publicar un artículo, procuramos revisar las afirmaciones factuales importantes y contrastarlas con fuentes pertinentes y fiables.
Según el tema, nuestro proceso de verificación puede incluir:
- Contrastar las afirmaciones con estudios científicos originales y revisiones sistemáticas.
- Consultar las recomendaciones oficiales de las autoridades públicas españolas y europeas.
- Revisar publicaciones relevantes de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
- Consultar a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para obtener evaluaciones científicas y recomendaciones pertinentes.
- Verificar la información de los productos mediante las etiquetas disponibles y la documentación oficial del fabricante.
- Comprobar fechas, cifras, definiciones, nombres de ingredientes y otros datos relevantes.
- Identificar afirmaciones que necesiten aclaraciones, matices o pruebas adicionales.
Las fuentes seleccionadas dependen del tema y del tipo de afirmación que se esté evaluando.
Nuestros criterios para seleccionar fuentes
Procuramos dar prioridad a las fuentes en función de su relevancia, fiabilidad, autoridad y calidad científica.
Investigación científica
Cuando corresponde, consultamos investigaciones revisadas por pares, revisiones sistemáticas y otras publicaciones científicas. Tenemos en cuenta el diseño del estudio, la población analizada, sus limitaciones y la relevancia de los resultados para la afirmación que se está tratando.
Un único estudio no establece necesariamente una conclusión general. Los resultados preliminares y las investigaciones que no se han replicado suficientemente no deben presentarse como pruebas definitivas.
Organismos oficiales
Para los temas relacionados con la nutrición y la seguridad alimentaria en España, podemos consultar información oficial de la AESAN y de otras autoridades públicas españolas pertinentes.
También podemos recurrir a la EFSA y a la legislación aplicable de la Unión Europea al evaluar cuestiones relacionadas con la nutrición, la seguridad de los complementos alimenticios y las declaraciones de propiedades saludables.
Información sobre productos
Cuando hablamos de un complemento alimenticio, un ingrediente o un producto de cuidado personal específico, procuramos distinguir entre la información facilitada por el fabricante y las pruebas científicas establecidas de forma independiente.
Las etiquetas, las formulaciones, las instrucciones de dosificación, las advertencias y la disponibilidad de los productos pueden cambiar. Los lectores deben comprobar el etiquetado actualizado y la información oficial del producto antes de utilizarlo.
Fuentes secundarias
Las noticias, los blogs, los sitios web comerciales y otras fuentes secundarias pueden ayudarnos a identificar temas o aportar contexto. Para las afirmaciones importantes relacionadas con la salud, procuramos verificar la información mediante investigaciones originales o fuentes autorizadas siempre que sea posible.
Verificación de las afirmaciones sobre nutrición y complementos alimenticios
Las afirmaciones sobre nutrición y complementos alimenticios requieren especial cuidado, ya que la información engañosa puede influir en las decisiones relacionadas con la salud.
Procuramos no presentar afirmaciones sin respaldo suficiente como hechos demostrados ni sugerir que los alimentos y los complementos alimenticios pueden prevenir, diagnosticar, tratar o curar enfermedades.
Cuando corresponda, las declaraciones nutricionales y de propiedades saludables deben cumplir los requisitos aplicables en España y en la Unión Europea. Tenemos en cuenta las normas oficiales y las condiciones pertinentes para cada declaración, en lugar de dar por hecho que está permitida simplemente porque aparece en un anuncio o en el sitio web de un producto.
También procuramos distinguir entre:
- Resultados científicos consolidados.
- Recomendaciones y orientaciones oficiales.
- Investigaciones preliminares o en desarrollo.
- Declaraciones de los fabricantes.
- Experiencias y opiniones personales.
- Información sobre la que todavía existen incertidumbres científicas.
Los complementos alimenticios no sustituyen a una dieta variada y equilibrada ni a los tratamientos médicos prescritos. Los lectores deben consultar a un profesional sanitario cualificado cuando sus circunstancias personales lo requieran.
Evaluación de pruebas contradictorias
Los resultados científicos no siempre coinciden. Diferentes estudios pueden llegar a conclusiones distintas debido a diferencias en los métodos, el tamaño de las muestras, las poblaciones estudiadas, las dosis o las condiciones de investigación.
Cuando existen discrepancias entre fuentes fiables, procuramos evaluar la solidez y las limitaciones de las pruebas disponibles, en lugar de seleccionar únicamente los resultados que respaldan una conclusión determinada.
Cuando la incertidumbre es importante para comprender un tema, procuramos explicarla con claridad. No presentamos deliberadamente una cuestión científica todavía sin resolver como si tuviera una respuesta universalmente aceptada.
Uso de referencias y citas
Cuando corresponde, los artículos pueden incluir enlaces a estudios científicos, publicaciones oficiales, organismos públicos y otras fuentes relevantes.
Las referencias deben respaldar las afirmaciones para las que se citan. Procuramos evitar las citas engañosas, la tergiversación de los resultados de las investigaciones y el uso de fuentes para justificar conclusiones que no demuestran.
Animamos a los lectores a consultar las fuentes originales cuando deseen profundizar en las pruebas disponibles.
Revisión humana e inteligencia artificial
Podemos utilizar herramientas digitales, incluida la inteligencia artificial, para facilitar la organización de la investigación, la redacción de borradores, la elaboración de resúmenes, la traducción o la edición.
Los materiales elaborados con ayuda de la inteligencia artificial deben ser revisados por un editor humano antes de su publicación. Los datos importantes, las citas textuales, los cálculos y las referencias deben comprobarse, en lugar de aceptarse únicamente porque los haya generado una herramienta automatizada.
No publicamos deliberadamente estudios inventados, citas ficticias, referencias falsas ni acreditaciones profesionales sin verificar.
El uso de herramientas editoriales no elimina la necesidad de evaluar las pruebas ni de corregir los errores factuales.
Correcciones y actualizaciones
A pesar de nuestros esfuerzos, en ocasiones pueden aparecer errores o información desactualizada.
Cuando se nos comunica un posible error o lo identificamos, procuramos:
- Revisar la afirmación correspondiente y las pruebas que la respaldan.
- Consultar fuentes fiables y determinar si es necesario realizar una corrección.
- Corregir o aclarar la información inexacta cuando sea necesario.
- Actualizar los contenidos desactualizados cuando se disponga de nuevas pruebas relevantes o de recomendaciones oficiales actualizadas.
- Explicar las correcciones importantes cuando corresponda.
Los artículos individuales pueden mostrar la fecha de publicación y la fecha de última actualización. Modificar una fecha no significa necesariamente que se haya reescrito todo el artículo.
Cómo comunicar un posible error
Agradecemos los comentarios de nuestros lectores, investigadores y otras personas interesadas.
Si crees que un artículo contiene una afirmación inexacta, una recomendación desactualizada, una declaración engañosa o una referencia incorrecta, ponte en contacto con nosotros a través de nuestra página de contacto.
Para ayudarnos a revisar tu comunicación, incluye:
- La URL del artículo correspondiente.
- La afirmación o el fragmento específico que consideras incorrecto.
- Una breve explicación del problema.
- Un enlace a una fuente fiable, si está disponible.
Evaluaremos la información proporcionada y realizaremos las correcciones oportunas cuando las pruebas lo justifiquen. Enviar una solicitud de corrección no significa que el artículo vaya a modificarse automáticamente.
Independencia editorial
Nuestro proceso de verificación de datos tiene como prioridad la exactitud de la información y la comprensión de los lectores. Cuando corresponda, las relaciones publicitarias, los patrocinios y los acuerdos de afiliación no deben determinar las conclusiones factuales de un artículo.
El contenido comercial debe identificarse cuando corresponda y de acuerdo con la legislación aplicable. La mención de un producto o la inclusión de un enlace de afiliación no demuestra que dicho producto sea seguro, eficaz o adecuado para todos los lectores.
Para obtener más información sobre nuestros principios editoriales, consulta nuestra Política editorial.
Limitaciones de la verificación de datos
Nuestro proceso de verificación está diseñado para mejorar la calidad de la información publicada, pero no puede sustituir al asesoramiento profesional personalizado ni garantizar que toda la información permanezca actualizada de forma indefinida.
La investigación nutricional y la normativa pueden cambiar, y algunos temas pueden contar con pruebas limitadas o contradictorias. Los lectores deben consultar a profesionales sanitarios cualificados para obtener recomendaciones adaptadas a sus circunstancias personales.
